La noticia del descubrimiento de un polideportivo escondido en el municipio de Arganda de Madrid me sirve para comentar la contaminación que sufren los políticos y gestores del deporte municipal. Solo entienden una forma de promocionar el deporte que consiste en gastar dinero público en la construcción de instalaciones que están pensadas para darlas a una empresa privada que obtenga beneficios económicos. En este caso se llega a poner un tabique para esconderlas antes que dejar que la población que ha pagado con sus impuestos esas instalaciones pueda disfrutarlas, solo porque no han podido encontrar una empresa privada que pudiera ganar dinero con ellas.
La visión del Deporte Para Todos que hizo que a partir de los años ochenta del siglo pasado empezara a extenderse la práctica del deporte por personas de todas las edades, sin exclusiones de condición social, económica o de aptitudes físicas, se vió afectada por la burbuja inmobiliaria en forma de construcción de equipamientos deportivos con un presupuesto inicial que se multiplicaba porque el dinero era público y lo que no se tenía se pedía prestado.
Después de la foto de inauguración, inmediatamente pasaba a manos de una empresa privada para explotar la instalación deportiva de forma que tuviera los mayores beneficios económicos posibles. De ahí viene que solo se programen actividades que el marketing ha puesto de moda y que se piense exclusivamente en el "mercado objetivo" ("target" en el lenguaje del marketing) al que va dirigido el "producto" dejando de lado el principio de universalidad y de equidad que debe guiar la gestión de cualquier servicio público.
Este "veneno" tiene unos efectos tan perdurables que aunque hayan cambiado los gobiernos municipales de ideología neoliberal que han orientado todas sus políticas a priorizar el beneficio privado sobre el interés público, hay directivos del deporte municipal que siguen aplicando las mismas reglas que defiende la rentabilidad económica por encima de la rentabilidad social.
La gestión directa de las instalaciones deportivas municipales con profesionales del deportes formando parte de las plantillas de los Ayuntamientos, con unas condiciones laborales dignas que les permitan desarrollar una carrera profesional, es algo que se está desaconsejando en los informes técnicos o que ni siquiera se contempla.
Qué error, qué inmenso error!! y que suicidio profesional el de los titulados del deporte y la actividad física que ocupan puestos de directivos y gestores del deporte municipal que no se están dando cuenta de que han sido intoxicados para trabajar a favor del lucro privado a costa de los programas municipales de fomento del deporte.