Perdonad que empiece por mi experiencia personal. Empecé a trabajar en las instalaciones deportivas municipales del Ayuntamiento de Madrid en 1979 en la Piscina de la Casa de Campo. Mi categoría era “Vigilante bañero” y me hicieron un “contrato administrativo” para la temporada de verano.
Los trabajadores de las instalaciones deportivas acababan de hacerse funcionarios, tenían la “credencial” que significaba una garantía seguir trabajando a pesar de las “turbulencias” que se presentían, unos con temor y casi todos con ilusión, tras las primeras elecciones municipales de la democracia que se celebraron ese mismo año, el 3 de abril de 1979.
En la época “predemocrática” las instalaciones deportivas municipales pertenecían un “Servicio Municipal de Instalaciones Deportivas” que dependía de una “Delegación de Educación Física del Ayuntamiento de Madrid”. Había 16 instalaciones deportivas.
Las siguientes imágenes son del cuadernillo de “Cometidos del Personal de este Servicio en sus diversos Cargos o Empleos”. Así de descriptivo era el título. Hoy es un documento que forma parte de la historia de las instalaciones deportivas municipales del Ayuntamiento de Madrid.
En las imágenes pueden contarse las instalaciones deportivas, eran 16.
Casi todas las instalaciones deportivas municipales eran piscinas, climatizadas o al aire libre que se abrían durante verano. No en vano el Director del Servicio de Instalaciones Deportivas del Ayuntamiento de Madrid había sido campeón de natación.
Los Ayuntamientos predemocráticos eran solo una ramificación del Estado cuya principal función era el control de la población. asegurando la autoridad de la dictadura franquista. El deporte estuvo en manos de la organización política de la dictadura, la Falange. Eran los falangistas los encargados de promover el deporte “a su manera”, como parte del adoctrinamiento de la sociedad española.
A partir de las elecciones municipales de 1979, los Ayuntamientos dan un giro radical. Asumen un rol de agentes de transformación social. Papel que se fortalecía por ser la administración más próxima al ciudadano. La que podía tener una relación directa en los dos sentidos, de la administración hacia el ciudadano y del ciudadano hacia la administración.
Gran parte de la transformación social se reflejaba en la oferta de servicios públicos que empezaron a hacerse desde los Ayuntamientos democráticos. La oferta generó una demanda que no ha dejado de crecer.
En el caso del deporte, los usuarios llenaban rápidamente todas las actividades, las instalaciones deportivas se quedaban pequeñas desde el primer día de su inauguración.
En 1975 se celebra una Conferencia de Ministros Europeos responsables de deporte que acuerdan una serie de recomendaciones dirigidas al Comité de los Ministros del Consejo de Europa. A estas recomendaciones las llamaron “Carta Europea del Deporte para todos”
La “Carta Europea del Deporte para todos” hace declaraciones como éstas:
“ARTICULO I.
Todo individuo tiene derecho a la práctica del deporte.”
“ARTÍCULO II
La promoción del deporte, como factor importante del desarrollo humano, debe ser favorecida y sostenida de forma apropiada por los fondos públicos.”
“ARTICULO VI.
Dado que la amplitud de la práctica del deporte depende, entre otras, del número de instalaciones disponibles, de su variedad y posibilidades de acceso, debe considerarse que la planificación global de dichas instalaciones es de la competencia de los poderes públicos habida cuenta de las necesidades locales, regionales y nacionales; será preciso prever medidas que aseguren la utilización plena de las instalaciones existentes y programadas.”
“ARTICULO VIII.
En todo programa de desarrollo del deporte debe reconocerse como imprescindible un personal cualificado a todos los niveles de la gestión administrativa y técnica, así como la promoción y el entrenamiento.”
La VISIÓN del deporte que contiene la “Carta Europea del Deporte para todos” es la que impulsa la creación del Instituto Municipal de Deportes en el Ayuntamiento de Madrid el 30 de abril de 1981.
Hoy se recuerda el IMD como una experiencia de éxito. Evidentemente, lo fue. Aunque también podría hacerse un análisis crítico porque tampoco hay que creer que todo fue perfecto. Mi opinión es el que principal defecto del IMD es no haber realizado una gestión de recursos humanos dentro de los parámetros de la administración pública local. Todavía se están pagando las consecuencias de esa gestión "ad hoc" para ese organismo autónomo difícil de homologar con la del resto del Ayuntamiento de Madrid.
Para alimentar un poco la nostalgia copio algunas imágenes de publicaciones del IMD que tengo en mi archivo personal:
El importante desarrollo de los servicios de promoción de la actividad física y el deporte en el Ayuntamiento de Madrid siempre ha ido en paralelo con el debate de las formas de gestión de las instalaciones deportivas municipales.
La imposibilidad de atender toda la demanda, en todos los segmentos, que se generó a partir de la oferta de servicios municipales, ha favorecido la oferta en centros deportivos privados. Parecía que las instalaciones deportivas municipales tenían que competir con la oferta privada en un mercado que se estaba creando. En mi opinión esta percepción es equivocada porque no hay competencia sino misiones diferentes. La oferta municipal busca el aumento de la práctica deportiva, mientras que la oferta privada pretende satisfacer una demanda que no va dirigida a los servicios públicos.
A partir de la década de 1990 la VISIÓN del Deporte Para Todos ya era una realidad, entonces la nueva VISIÓN era la gestión eficiente y la calidad.
Encima, el éxito de las Olimpiadas celebradas en Barcelona en 1992 puso al deporte de moda. Y como en todas las modas, es más importante lo que se ve: las instalaciones y equipamientos deportivos, la ropa deportiva, la imagen de los grandes deportistas. Que lo que es invisible: la calidad de los servicios, las posibilidades de acceso para toda la población, la eliminación de barreras de género, económicas, de condición social, el equilibrio territorial. Que el “deporte para todos” no dependa del lugar donde vives, ni de tus circunstancias personales.
Resumiendo, no confundir el espectáculo deportivo y el impacto económico que genera, con los beneficios personales y sociales que genera la práctica del deporte de forma habitual, durante todas las etapas de la vida y realizada de manera saludable.
Durante esta etapa empezó a darse como un hecho que no necesitaba demostración que la gestión pública de las instalaciones deportivas municipales era “ineficiente” y de “poca calidad”. A pesar de que las encuestas realizadas a los usuarios demostraban lo contrario, esta etiqueta no ha habido forma de quitársela de encima. Y lo peor es que al final se consiga que la realidad coincida con la etiqueta.
La imagen de la “reinauguración” de la Instalación Deportiva Municipal de Chamartín es fruto de ese concepto de la gestión de las instalaciones deportivas municipales:
En medio de este proceso de cambio hacia una gestión privada, con el gobierno municipal centrado en conseguir organizar unas Olimpiadas, y con los servicios en las instalaciones deportivas municipales de gestión directa a pleno rendimiento, el 29 de octubre de 2004 el Pleno del Ayuntamiento de Madrid acuerda la extinción del IMD con efectos de 1 de enero de 2005.
Siguiendo con mi experiencia personal, en 2005 vuelvo a ser empleado del Ayuntamiento de Madrid. En realidad siempre lo he sido, también durante la existencia del IMD desde 1981 hasta el 2004, aunque lo era a través de un organismo autónomo municipal.
Con la desaparición del IMD las instalaciones deportivas volvieron a depender directamente del Ayuntamiento de Madrid. Se opta por un sistema de “desconcentración” territorial encargando la gestión de las instalaciones deportivas municipales y la promoción del deporte en su territorio a las Juntas Municipales de los Distritos.
Siguiendo el modelo general de organización del Ayuntamiento de Madrid, esta gestión “desconcentrada” se hace con la coordinación de un órgano directivo central que es la Dirección General de Deportes.
En la actualidad la Dirección General de Deportes está en el Área de Gobierno de Cultura y Deportes cuya titular es la Alcaldía.
Está en marcha un “Plan de estratégico de descentralización municipal” que incluye una reforma de la estructura organizativa de las Juntas Municipales. En los borradores que se han dado a conocer de la nueva estructura hay un departamento o unidad de deportes en cada una de las 21 Juntas Municipales de Distrito.
Si se realiza esta descentralización, con la creación de estos departamentos o unidades puede ser que se culmine el proceso de desaparición del IMD, de hecho, porque de derecho se hizo desde 2005, creando una organización jerárquica y funcional que asegure, mejore y haga más sostenible la gestión directa de las instalaciones deportivas municipales del Ayuntamiento de Madrid
A los empleados públicos, por coherencia, nos toca defender la gestión directa porque es nuestra profesión. Pero también, por coherencia, por responsabilidad, y por necesidad, a nuestro trabajo le tenemos que añadir los VALORES DE DEFENSA DEL SERVICIO PÚBLICO Y LEALTAD INSTITUCIONAL, si no es así, perderemos lo que diferencia una gestión pública de una gestión privada.
Nos toca defender una visión de DEPORTE MUNICIPAL COMO DEPORTE SOLIDARIO.
La generalización de la práctica de actividad física y el deporte en toda la población es uno de los progresos sociales para mejoran la calidad de vida, es decir, el ESTADO DEL BIENESTAR.
La generalización de la práctica de actividad física y el deporte en toda la población es uno de los progresos sociales para mejoran la calidad de vida, es decir, el ESTADO DEL BIENESTAR.
Los progresos que mejoran las vidas de las personas no pueden tener barreras de acceso para nadie.
Ya pasó con la sanidad, con la educación, han dejado de ser un privilegio para unos pocos para estar al alcance de toda la población, o al menos esa es la aspiración.
Eso no es nada más que “institucionalizar la solidaridad” para reducir la desigualad.
Ahora la MISIÓN del DEPORTE MUNICIPAL es hacer que sea un DEPORTE SOLIDARIO para que nadie quede excluido de los beneficios que se consiguen con la práctica de la actividad física y el deporte.
Y todo sin olvidar que los empleados públicos, tengamos la categoría profesional que tengamos y ocupemos el puesto que ocupemos en la organización municipal, no somos el gobierno municipal.
El gobierno lo eligen los ciudadanos.
Los miembros del gobierno municipal (políticos y directivos) pueden gestionar, está dentro de sus competencias administrativas, incluso pueden tener las competencias profesionales necesarias para hacerlo.
Lo que no podemos, ni debemos, hacer los empleados públicos es dedicarnos a gobernar.
El que gobierna puede descender hasta el último puesto de gestión, pero el que gestiona ejecutado las decisiones de los órganos directivos no puede ascender hasta el gobierno.
Lo dice la ley de la gravedad.






