Han pasado siete meses desde la declaración de pandemia provocada por el COVID 19.
Ya podemos afirmar que muchas cosas no volverán a ser como antes de marzo de este año, mejor dicho, no deberían volver a ser como antes de marzo de 2020.
Hay que empezar a reflexionar sobre los cambios que el COVID 19 va a producir.
En el deporte municipal no va a ser suficiente declarar que hacer deporte ayuda a mantener la salud, lo que podríamos decir que es una forma activa de proteger la salud. Es necesario que hacer deporte en las instalaciones deportivas municipales sea seguro para nuestra salud. O sea, que las instalaciones deportivas hagan por nosotros lo que nosotros no podemos hacer, mantenerse en las mejores condiciones posibles, controlar los riesgos para nuestra salud y ofrecer los mejores servicios deportivos para cubrir nuestras carencias.
Muchas órdenes y recomendaciones que se han incluido en los protocolos por el COVID 19, deberán ser estándares de calidad de los servicios deportivos municipales a partir de ahora.
El COVID 19 ha subido el listón a los servicios deportivos municipales. Nos ha enseñado que hacíamos muchas cosas, pero que vamos a tener que hacerlas mejor.
Sabíamos casi todas las respuestas, pero las preguntas han cambiado.
Veamos algunas lecciones que tenemos que aprender:
1.- Definir el concepto de aforo, distinguir distintos tipos de aforo, reducir los mismos para mejorar la seguridad ante emergencias, contagios de enfermedades y la calidad de los servicios. Tener sistemas de control de aforos y publicarlos.
2.- Extremar el mantenimiento de las instalaciones deportivas en todos sus aspectos, valorando este aspecto como parte esencial de la calidad y seguridad de los servicios deportivos municipales.
3.- Vigilar la calidad del aire desde el diseño de las instalaciones deportivas hasta el mantenimiento de los sistemas de renovación del aire
4.- Extremar la limpieza y desinfección de las zonas deportivas y las zonas auxiliares, especialmente vestuarios y duchas. Establecer frecuencias, publicarlas y tener en cuenta este factor en las programaciones deportivas.
5.- Rediseño de vestuarios y duchas. Construir cabinas individuales que eviten contagios y que permitan su uso a todas las personas, con independencia de su sexo. Acabar con la diferencia de vestuarios por sexos. Crear espacios de reunión de los equipos que no sean los vestuarios. Instalar cabinas de duchas con el mismo criterio, que permitan el uso individual sin diferenciar el sexo, a salvo de contagios y respetando la intimidad.
6.- Evitar el uso compartido material deportivo.
7.- Mayor separación de máquinas en las salas se fitness, productos para desinfectarlas a disposición de los usuarios. Aislamiento de los puestos y separación de zonas de espera separadas de las zonas de ejercicio.
8.- Potenciar los servicios deportivos, atención a usuarios y trámites administrativos no presenciales
9.- Habilitar zonas de ejercicios y clases colectivas al aire libre
10.- Estar atentos a las innovaciones y mejoras técnicas, robotización, transmisión de datos y acciones a través de dispositivos móviles para los trabajos de mantenimiento, limpieza y de desinfección. Monitorización completa de las instalaciones deportivas.
11.- Organización de turnos con reserva previa para espacios de uso libre como calles de piscina y salas de fitness, con limitación de tiempo de uso y aforo.
12.- Sectorializar las instalaciones deportivas por tipologías de uso, uso libre, actividad dirigida, competiciones deportivas, programas de salud, administración, zona social etc. Organizar accesos y circulación interior para aislar sectores y evitar aglomeraciones, Cada sector con sus servicios auxiliares, almacenes de material, vestuarios, duchas, aseos, salas de reuniones.
13.- Definir servicios deportivos con perfiles de usuarios detallados y objetivos de cada servicio. Duración de los mismos y rotación de usuarios con necesidades más específicas que precisan mayor dirección técnica, para atender a toda la población que los necesita. Incluir la personalización de los servicios deportivos empezando por la el asesoramiento técnico individual.
14.- Comunicación permanente con las asociaciones y entidades deportivas para “cocrear” los servicios que precisan por sus características específicas. Red de la ciudad de instalaciones deportivas polivalentes para el deporte de competición municipal y federativa no profesional.
15.- Compartir sede y servicios auxiliares con otros servicios municipales (salud, juventud, cultura, mayores) con los que coparte población destinataria, desarrollando el modelo de los centros municipales integrales de servicios a los ciudadanos.
16.- Cambio del pago por abono (sistema de “membresía”), inscripciones anuales o pagos mensuales, por pago por servicios con tarjeta “monedero” en la que se van cargando los servicios utilizados. Con descuentos automáticos a colectivos con bonificaciones especiales. Se paga por lo que se utiliza.
Continuará…si el coronavirus nos deja.
