miércoles, 26 de abril de 2023

LAS PISCINAS PÚBLICAS NO SON SÓLO PARA EL VERANO

Hasta los años ochenta del siglo pasado, prácticamente solo en piscinas públicas se podía disfrutar del baño acompañado de un día al aire libre con comida y bebida. Era la antesala del veraneo en la playa.

 

La prosperidad hizo que las piscinas pasaron a ser de propiedad y disfrute privado en viviendas individuales o comunidades de propietarios. 

 

La piscina privada pasó a ser un signo de un nivel económico alto. Las públicas quedaron para los que no alzaban ese nivel, o sea, para los pobres.

 

Las promotoras de viviendas anunciaban la piscina con letras grades. Casi parecía que vendían piscinas con casas, en lugar de casas con piscina.

 

Pero el año pasado, y lo que va de este, ha vuelto con fuerza la demanda de piscinas púbicas.

 

El cambio climático no nos lo creemos hasta que lo tocamos con nuestras propias manos, Santo Tomás somos todos. Las altas temperaturas y el comienzo de estas antes del verano, manteniéndose a lo largo del mismo sin dar tregua, nos dan la prueba de que el cambio climático ya está aquí.

 

Lo que no consigue la planificación lo consigue la coyuntura. En esta coyuntura se pone de manifiesto la necesidad de que haya piscinas públicas como una manera de que los ciudadanos puedan soportar el calor.

 

Todo indica que esta coyuntura va a permanecer. Las piscinas deberían dejar de ser un servicio estacional, sólo para el verano, para convertirse en un servicio disponible para enfrentarse al calor, pero también para disfrutarse, aunque el calor no sea asfixiante. 

 

Actualmente, la mayor parte del tiempo se dejan cerradas zonas al aire libre de piscinas que podrían utilizarse durante todo el año para hacer distintas actividades como actividad física al aire libre o actos culturales y recreativos.

 

El baño también podría hacerse durante más tiempo, instalando sistemas que permiten elevar la temperatura del agua en piscinas al aire libre. Esta Semana Santa pude ver en A Coruña que había bañistas en una piscina de un club social al lado del mar, disfrutando del sol y del agua. Agua que este tipo de sistemas, alcanzaba la temperatura necesaria para hacerla agradable, algo que el sol no conseguía.

 

Concluyo:

 

Las piscinas públicas ya no sólo para el verano. Como también han dejado de serlo las bicicletas.