EL SÍNDROME DEL MIEMBRO FANTASMA
“El síndrome del miembro fantasma es la percepción de sensaciones de que un miembro amputado todavía está conectado al cuerpo y está funcionando con el resto de este; se solía creer que esto se debía a que el cerebro seguía recibiendo mensajes de los nervios que originalmente llevaban los impulsos desde el miembro perdido.”Wikipedia
Cuando desaparece en el 2004 el Instituto Municipal de Deportes el gobierno municipal, los órganos directivos y las unidades gestoras del Ayuntamiento de Madrid creen todo sigue igual.
La desaparición jurídica no se percibe como una desaparición real. Las instalaciones deportivas siguen haciendo lo mismo, aplicando las instrucciones de la dirección del Instituto Municipal de Deportes, aunque ya no existe.
Esta imagen puede ser la representación del IMD como miembro fantasma:
El colmo de este síndrome del miembro fantasma es que el desaparecido organigrama de la dirección del Instituto Municipal de Deportes se mantiene de una forma peculiar. Las personas que desempeñaban los puestos los incorporan a su categoría profesional, y su puesto va a donde son trasladados.
Quien desempeñaba el puesto de jefe de departamento o jefe de sección, sigue siendo en el Ayuntamiento jefe de departamento o jefe de sección, aunque ya no exista la unidad.
Se distribuyen en la Dirección General de Deportes, en la Dirección General de Gestión de Recursos Humanos y como “responsables” de instalaciones deportivas municipales. Eufemismo con el que se evita decir “directores” de instalaciones deportivas, porque se les mantiene la misma denominación para su categoría profesional y para su puesto de trabajo que pertenecía organigrama central del IMD. Se trata de Jefes de Sección, incluso de Jefes de Negociado.
Pero esta confusión, o síndrome del miembro fantasma, se traslada toda la plantilla. Se hace una subrogación de los contratos de los trabajadores, obligatoria conforme al Estatuto de los Trabajadores ya que la plantilla del IMD era, y es, personal laboral. Los directivos de recursos humanos interpretan que la subrogación no afecta sólo a los trabajadores que a fecha de 31 de diciembre de 2004 tenían en vigor contrato laboral, lo que supondría que esta plantilla se iría extinguiendo a medida que se fueran extinguiendo esos contratos. Interpretan que se subroga el puesto de trabajo que seguirá siendo del IMD aunque cambie el trabajador que lo ocupe. El resultado es que desaparece el organismo autónomo, pero su plantilla sigue, aunque segregada de la del resto de trabajadores del Ayuntamiento de Madrid. Se diferencia con la clave “I” que significa “Laboral procedente la integración procedente de la integración del IMD (Instituto Municipal de Deportes)". Quede claro que se refiere al puesto, no a la persona que lo ocupa, lo que provoca que cada vez son menos los trabajadores que ocupan puestos del IMD que estaban trabajando en este organismo cuando desapareció en diciembre de 2004.
En la siguiente imagen se pude ver cómo se identifican en la Relación de Puestos de Trabajo del Ayuntamiento de Madrid los puestos de la plantilla del IMD aún habiendo pasado más de catorce años desde su desaparición:
La relación de puestos de trabajo no sólo es la plantilla de trabajadores del Ayuntamiento de Madrid. Es el documento donde está la estructura orgánica conforme establece el Reglamento Orgánico del Gobierno y Administración del Ayuntamiento de Madrid. Incluir los puestos del Instituto Municipal de Deportes en la relación de puestos de trabajo del Ayuntamiento de Madrid, mantener de forma irregular la estructura orgánica de un organismo desaparecido y no crear en su lugar la organización administrativa que desarrolle las competencias que quedaron atribuidas a los órganos, centrales y territoriales, del Ayuntamiento de Madrid, supone una anormalidad, un anacronismo, que es imprescindible corregir para que la competencia municipal de promoción del deporte se haga por medio de órganos y unidades directivas y gestoras, como el resto de competencias municipales, no por una estructura que debería haber desaparecido cuando el Pleno del Ayuntamiento de Madrid aprobó el 29 de octubre de 2004 la extinción del Instituto Municipal de Deportes.







